En este estudio, el tamaño del corazón disminuyó en las personas que perdieron peso y se incrementó en aquellas cuyo peso permaneció sin cambios o se incrementó. "Aún una pérdida de peso modesta, a largo plazo es sumamente benéfica en los pacientes hipertensos con sobrepeso", dijo el Dr. Schillaci.
El investigador afirmó que se debe considerar la pérdida de peso como el primer tratamiento y en ocasiones el único, para aquellas personas con sobrepeso y bajo riesgo de otros factores, pero con hipertensión arterial.
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